TRISTE DESPEDIDA DE JESÚS VALDÉS, HACE 30 AÑOS

TRISTE DESPEDIDA DE JESÚS VALDÉS, HACE 30 AÑOS                  

Por: Jesús Ignacio Delgado Barriuso

El día 9 de junio de 1984, el Real Burgos disputaba el partido de vuelta de la primera eliminatoria de la fase de ascenso a Segunda “B”, en el “Mini Estadi”. Rival: el FC Barcelona Aficionados, segundo filial azulgrana, ahora denominado FC Barcelona C.  Aunque la escuadra rojipardilla fue eliminada claramente, merece recordarse esta fecha de hoy hace 30 años, por la despedida del ilustre veterano del fútbol de nuestra ciudad:                         Jesús Valdés.

FC BARCELONA AF – REAL BURGOS CF

En “El Plantío”, el marcador registró un exiguo 1-0, con tanto de Ibáñez en el minuto 25 de la primera parte. Anotó un golazo al rematar de potente testarazo, y rodeado de adversarios, el corner lanzado por Montero.

FC Barcelona AF: Abellán, Padilla, Bueno, Aranda, Carreras, Retuerto, Villarroya, Valentín, Lobo (Martín, m.87), Casals, y Gonzalo. Entrenador: Juan Martínez Vilaseca.

Real Burgos CF: Salcedo, Emiliano, Rodri, Sicilia II (Esteban Martín, m.46), Carmelo, Valdés, Manolo, Sicilia I, Lorenzo (Eduardo, m.69), Ibáñez y Montero. Entrenador: Luis María Astorga Lete.

El “Mini Estadi” casi estaba repleto, registrando la mejor entrada de la temporada, con 19.000 espectadores.  Los directivos locales querían ineludiblemente que este equipo ascendiera. La cúpula  barcelonista estaba volcada con su tercer equipo, y estuvieron presentes en el palco el Presidente del F.C. Barcelona, José Luis Núñez, así como del Vicepresidente Juan Gaspar, y el nuevo técnico del primer equipo azulgrana, Terry Venables. Era el único representante catalán en la fase de ascenso. Los espectadores locales animaron continuamente, y generaron una enorme presión. Se adelantaron los de la Ciudad Condal en el minuto 32, por medio de Villarroya.  Inicialmente el Real Burgos, muy bien asentado, controló el juego. Pero tras anotar el primer gol, el Barça de Aficionados se mostró como un perfecto bloque, que desarrolló un juego virtuoso y fascinante, que sorprendió hasta sus propios seguidores. El segundo tanto blaugrana llegó en un momento clave, en el minuto 43, obra de Gonzalo. Finalmente el Real Burgos perdió por un clarísimo, inapelable, y decepcionante 4-0.  Villarroya y Gonzalo, con dos cada uno, se repartieron los goles azulgranas. José Villarroya, en la temporada 1989/90 integró la plantilla del Real Burgos que ascendió a Primera División. En la primera mitad mayor rapidez y abrumante superioridad local en el centro del campo con el dúo local Valentín y Casals.  Y en la segunda parte cuando el conjunto pardicarmesí consiguió dominar, y crear cierto peligro, los filiales barcelonistas desplegaron unos rápidos y perfectos contraataques, que resultaron demoledores.

Transcurridas tres décadas, apenas duele recordar que los jóvenes azulgranas desarbolaron totalmente al once burgalés a lo largo de todo el choque.  La prematura e imprevista eliminación supuso un tremendo varapalo para los planes de la emergente entidad deportiva, y las ilusiones de su afición.  Carmelo Mardaras, otro insigne veterano del Real Burgos, y vizcaíno afincado en nuestra ciudad, que jugó completos los dos partidos, ha recordado en alguna que otra ocasión como se vieron incapaces de sujetar a los jovencísimos azulgranas en aquél partido de vuelta, y que acabaron completamente desquiciados, tanto él como sus compañeros en la zaga franjipardilla.

El FC Barcelona Aficionados consiguió el ascenso a Segunda “B” al superar en la segunda y definitiva eliminatoria a la Cultural Leonesa: 1-1 en León, y 2-0 en el “Mini Estadi”.

 83-84  Real Burgos - CD Guardo (6) - copia

ADIÓS A JESÚS VALDÉS

Aquel doloroso encuentro, también ofreció otra circunstancia triste. Fue el último partido de uno de los emblemas futbolísticos de la ciudad, Jesús Valdés Álvarez, el Gran Capitán, que decía adiós a los terrenos de juego, después de diez años consecutivos vinculado al fútbol burgalés.

Al término del partido entró enfadadísimo a los vestuarios del “Mini Estadi”, y luego rompió a llorar de rabia. Como explico en el libro de la Historia del Real Burgos, Valdés se había identificado totalmente con el Club recién fundado, rechazando otras ofertas de superior categoría. En su última temporada en activo, y a sus 34 años solo deseaba el ascenso del Real Burgos. Durante los partidos de la Liga dio muchos consejos a los jóvenes compañeros que integraban el equipo, sobre como posicionarse en el terreno de juego, y dosificar esfuerzos.  Todos elogiaban sus virtudes futbolísticas y humanas, así como lo trabajador y humilde que era.  En esa última temporada 1983/84, como capitán de la escuadra rojipardilla, jugó todos los partidos de Liga, y los dos de la fase de ascenso. Anotó 9 goles (1 de penalti).

Además de aportar su calidad técnica, fue un ejemplo de pundonor, caballerosidad, y de entrega a los colores. Jugaba en la posición de lateral derecho y en la de centrocampista, gozaba de un potente disparo de lejos, anotando bastantes goles desde fuera del área, y resultaba muy seguro lanzando  penaltis. Gran  carácter que transmitía a todo el equipo.  Los aficionados burgaleses todavía le recuerdan.

Quizás por la decepción generalizada que invadió a todos los seguidores tras el fracaso de no ascender no se le tributó ningún homenaje, en ese mismo momento de la despedida.  Al galope han transcurrido los años, y el homenaje del fútbol de nuestra ciudad al gran “Tito” Valdés todavía está pendiente.        

A los pocos días de la debacle del “Mini Estadi”, Valdés utilizó las páginas de Diario de Burgos para despedirse de su querida afición con estas palabras: “He percibido el cariño y la amistad de los aficionados burgaleses, pero ha llegado el momento en que tengo que plantearme mi vida desde otras áreas y perspectivas distintas a las futbolísticas, y así espero hacerlo en mi tierra natal de Santiago de Compostela”.

83-84  Valdés

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