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30º ANIVERSARIO DEL ASCENSO A PRIMERA

ENTREVISTA AL PRESIDENTE DON ANTONIO MARTÍNEZ LAREDO

Hoy hace 30 años, el Real Burgos, que ya había logrado cuatro jornadas antes el ascenso a Primera, y dos antes el Campeonato de Liga, celebraba una gran fiesta colectiva en el Estadio «El Plantío». Los variados festejos previos tuvieron el brillante colofón del triunfo 2-1 ante el Elche CF, gracias al paroxismo de la hinchada franjipardilla que llevó en volandas a sus once campeadores con un desbordante entusiasmo hasta voltear el resultado en los últimos diez minutos del partido, con los goles de Pedrag Juric y Manolo Peña. ¡Que mejor manera de conmemorarlo que con la entrevista que reproducimos a continuación!.

El burgalés Antonio Martínez Laredo acaba de cumplir 85 años el pasado día 20 de mayo. Continúa ágil físicamente y conserva intacta su memoria, rebosante de retazos y detalles de una trayectoria vital plena y brillante a todos los niveles. Sigue dirigiendo sus empresas, y hasta que especialmente en España por la falta de previsión del Gobierno, empezó a masacrarnos esta pavorosa pandemia, acudía a fielmente a su despacho todas las mañanas a las 8:30.

Nacido en el pequeño pueblecito de Robredo Temiño -situado a 22 kilómetros de la capital del Cid-, fue uno de los burgaleses más populares de los años 70, 80 y 90 del siglo XX, no sólo en nuestra ciudad, sino en toda España. Fruto de esa popularidad, que reconoció que le gustaba tener, se generaron múltiples sentimientos hacia su persona: de cariño, admiración, envidia y también de odio en algunos momentos, predominando siempre, al menos en Burgos, los de cariño y admiración.

Se formó académicamente en los Maristas de Burgos, cuando el Colegio de estos Hermanos estaba ubicado en la C/ Concepción, en pleno barrio chamarilero, y en los Padres Paules de Tardajos.  Recién iniciados los estudios en la Escuela de Comercio de nuestra ciudad, se trasladó con 18 años aventuradamente a Madrid. En la capital de España se convierte en un completo triunfador. Promociona meteóricamente en su primer empleo en una empresa financiera, llegando al puesto de subdirector en unos meses. Al año es capaz de hacerse con el 25% del accionariado y con el 51 % poco después, se convierte en el propietario.

Todas sus iniciativas empresariales cuajaban y producían beneficios. Únicamente tropezó en su incursión como empresario teatral, durante dos años (1960-1962) y con su candidatura a la Alcaldía de Burgos (1995). El revés de su flirteo con el teatro le hizo reemprender la actividad en el sector de la empresa financiera aún con mayor fuerza y mejores resultados económicos. Incluso estuvo a punto de comprarle un Banco a José María Ruiz Mateos.

Martínez Laredo poseía ese don especial de los triunfadores que les permite acertar casi siempre en todo lo que emprenden, y cuando se introduce en el ámbito del fútbol arrasa igualmente, y además por dos veces. En 1976 asciende como Campeón de Segunda al extinto Burgos CF blanquinegro a Primera y lo mantiene, y en 1990 eleva, también como Campeón de la categoría de plata, al Real Burgos rojipardo a la División de Honor, en la que seguía militando cuando no continúa en la presidencia, tras la conversión de la entidad franjipardilla en SAD.

Con la debida consideración a José Luis Preciado, al ser el pionero en proporcionar a los aficionados burgaleses un ascenso a la División de honor (1971), y a Juan Antonio Gallego por su perseverancia, tenacidad, trabajo y aportación de su peculio personal durante los últimos 26 años en procurar la pervivencia del Real Burgos -tal y como le encomendó por unanimidad el Pleno extraordinario del Ayuntamiento de Burgos de fecha 29/07/1994 al delegarle las 12.000 acciones de las que era titular la Corporación municipal-, Antonio Martínez Laredo ha sido el mejor presidente del fútbol burgalés de todos los tiempos. Ningún otro dirigente ha conseguido dos ascensos a la élite, y corresponden además a su mérito y gestión dos de los tres conseguidos, que además son los dos últimos.  Bajo sus mandatos, tanto el extinto Burgos CF como el Real Burgos alcanzaron el máximo esplendor, fueron respetados como instituciones, eran casi inexpugnables en “El Plantío” y temidos en todos los campos de Primera y Segunda División de España, incluso llegando a ser conocido el combinado pardicarmesí como el  Matagigantes. La grandeza del Real Burgos la pudo culminar con un patrimonio, pero los proyectos de Ciudad Deportiva y estadio propio confeccionados meticulosamente por Martínez Laredo no encontraron receptividad en las instituciones burgalesas, que no supieron reconocer la viabilidad económica de las infraestructuras inteligentemente planteadas en cuanto a su financiación.

Con los contrastados técnicos que fichó y las solventes plantillas conformadas por Martínez Laredo, tanto el extinto Burgos CF como el Real Burgos, doblegaron a los clubes más potentes de la Liga española, recabando el reconocimiento permanente de todos los medios de comunicación nacionales y el aplauso y admiración continuos de los aficionados al fútbol de toda España.

El extinto Burgos CF ganó en “El Plantío” al Real Madrid 3-2 (20/02/1977), al FC Barcelona 1-0 (20/03/1977) al Sevilla FC 1-0 (10/04/1977) al Atlético de Madrid 2-0 (24/04/1977) y al Valencia CF 4-1 (08/05/1977); y derrotó al Atlético de Madrid 0-3 en el ya derruido estadio “Vicente Calderón”  (05/12/1976). En los dos partidos ante el Atlético de Madrid y en el encuentro ante el Real Madrid reseñados, Juan Gómez Juanito  –del que hablaremos en la entrevista-  rubricó unas actuaciones prodigiosas, bordando un fútbol alegre, vertiginoso y virtuoso que todavía recuerdan los aficionados más veteranos que tuvieron el privilegio de presenciarlos.

Por su parte el Real Burgos ganó en “El Plantío” al Real Madrid en la Liga 1-0 (28/10/1990) y en la Copa del Rey 2-1 (22-01-1992), al Sevilla FC 1-0 por dos veces y mismo resultado 1-0 (05/05/1991 y 03/11/1991) y al Valencia CF 2-1 (16/02/1992). Derrotó al Sevilla FC 0-1 en el “Sánchez Pizjuán” (09/12/90), al Real Madrid 0-1 en el “Santiago Bernabéu” (31/03/1991) y al Valencia CF 0-1 en el “Luis Casanova” (ahora “Mestalla”) 28/04/91. Empató 0-0 con el Atlético de Madrid en el ya derruido “Vicente Calderón” (21/10/1990), con el FC Barcelona en el “Camp Nou” 0-0 (03/11/90) y 1-1 (03/05/1992) y con el Valencia CF 1-1 (14/09/1991).

Y es que Don Antonio Martínez Laredo, además de ser un lince con las finanzas, se desenvolvía como pez en el agua en el complicadísimo océano del fútbol de élite. Por un lado, estaba muy bien posicionado y tenía grandes y sólidos contactos en todos los estamentos del fútbol español. Por otra parte la eficacia de su gestión venía dada por su temperamental carácter y tremenda personalidad con los que dirigió siempre acertadamente con un sistema de mando presidencialista los destinos, primero del extinto Burgos CF blanquinegro, y después del Real Burgos rojipardo.  Además hizo gala en primera persona de una honestidad, firmeza y rectitud que exigía a directivos, técnicos, jugadores y empleados y a todoss cuantos negociaron con él asuntos relevantes en sus despachos de Madrid y Burgos.  De esta manera, no le temblaba el pulso desalojando de los mismos  -en más de una ocasión con cajas destempladas- a intermediarios y a representantes de clubes que le proponían cambalaches y acuerdos económicos para que no se reflejasen en los contratos de los jugadores.

También dio ejemplo de gestión austera y eficaz en cuanto a sus gastos de desplazamientos, de representación y de comidas de trabajo, ya que siempre fueron sufragados de su cartera. Cuando conoció que José Manuel Fernández, Manager General el Real Burgos en Primera, desayunaba todos los días en el recién inaugurado Hotel Puerta de Burgos, le prohibió terminantemente que  continuara haciéndolo y anuló la tarjeta de crédito a nombre del club que había abierto el asturiano para esos fines.

Si a los presidentes Felix Castrillo Herrera y Antonio Marañón Sedano, los incondicionales del Real Burgos les debemos el amor a nuestra clásica zamarra rojipardilla, que aglutina los pigmentos de la enseña burgalesa con un maravilloso diseño inédito, exclusivo e inigualable, y al escudo que aglutina los elementos más característicos del estandarte de la ciudad de Burgos, en asimilación plena con la historia y los símbolos de la Cabeza de Castilla, al presidente Antonio Martínez Laredo, le debemos que nos procurase el tercer elemento de identificación con el club, nuestro sublime, contundente y codiciado Himno, presentado en “El Plantío” el día 29 de abril de 1990, con victoria 1-0 ante el Real Betis Balompié, que nos dejaba el ascenso a la vuelta de la esquina.

El ex presidente pardicarmesí conocía sobradamente la serie de artículos especiales publicados en nuestra web oficial con los que desde hace un año estamos conmemorando el cumplimiento de la efeméride franjipardilla, y había confirmado su presencia en los actos conmemorativos que hemos tenido que aplazar. Con una extremada cordialidad, simpatía y sencillez en el trato, el señor Martínez Laredo ha querido aportar su especial colaboración para celebrar el 30º Aniversario del ascenso a Primera División del Real Burgos, concediéndonos la extensa entrevista que ahora publicamos.

Son inagotables sus experiencias, anécdotas y recuerdos. Las maratonianas conversaciones con Antonio Martínez Laredo han resultado sumamente agradables. Sorprendidos placenteramente por la afabilidad, cercanía y sencillez de un hombre tan mediático e influyente y con tantos triunfos empresariales y deportivos en su haber, hacemos nuestra la descripción que efectuaba el «Marques del Huerto» -seudónimo del llorado poeta y profesor burgalés Tino Barriuso-  en el nº 1 de la revista oficial del Real Burgos de diciembre de 1991: “Lo que sorprende de Antonio Martínez Laredo no es su mentón, tan enérgico como cabía esperar; ni sus ojos que se encienden al fondo cuando le hablas, como midiendo el tamaño de tu espada: lo que sorprende es su habitabilidad, la sorprendente amabilidad de un luchador de temible pegada, al que había supuesto más áspero. Tal vez porque está solo: ya sabe que detrás del éxito no hay nada, y que el triunfo es un impostor; al que solo veneran los que no lo conocen. Allá en la otra orilla presidida por la victoria, se encuentra un niño: acaso aquel mendigo profundo que a todos nos mira desde la bóveda del tiempo”.

Así es como nos ha respondido a las más de 30 preguntas que le hemos planteado.

El día 18 de julio de 1989 los aficionados al fútbol de la ciudad estábamos invadidos de una  expectación inusitada por conocer las evoluciones de los nuevos fichajes rojipardos.  No solo el colectivo de socios incondicionales y simpatizantes, sino que todos los estamentos del fútbol burgalés se convulsionaron desde principios del mes de abril de 1989, en el que usted alcanzaba el acuerdo con los directivos del Real Burgos para liberarles de los avales personales con los que habían garantizado el préstamo bancario que permitió el pago a los jugadores al finalizar la temporada 1987/88, por importe de 37.400.243 pesetas (224.780 €), a cambio de convocar elecciones, para que accediera a la presidencia. Las negociaciones se prolongaron durante varios días, y en diversas reuniones. El año anterior, pese a que quiso acceder a la presidencia del Real Burgos, no lograron concretar el acuerdo. ¿Que fue determinante para que en esta ocasión sí que diera el paso?

No debemos olvidar que la vida está llena de circunstancias y las que en esta ocasión ocurrieron fueron las siguientes: Un día de aquellos yo estaba comiendo en un restaurante en Madrid en el que me encontré con un periodista del Diario de Burgos, López Ochoa, y una persona de Burgos que no recuerdo su nombre.  Los dos me dijeron que porqué no me hacía yo cargo del Real Burgos. El día anterior mi mujer y yo habíamos cenado con un matrimonio amigo, que ella era de Ubierna y me preguntó lo mismo. Yo venía de vivir una pesadilla familiar por el trasplante de hígado de mi mujer y esta persona me decía que hiciera algo por el  Real Burgos y me pareció  que si lo debía hacer. Cuando estaba comiendo me llamaron del Diario de Burgos al teléfono del restaurante. Me lo preguntaron y ahí empezó todo. Después se desarrollaron las conversaciones y acuerdos recogidos en la pregunta y así se llegó al día 18 de julio.

¿Cuáles fueron las sensaciones de la semana anterior al ascenso?. ¿Y los recuerdos del día del decisivo encuentro en San Mamés?. ¿Alguna anécdota de la celebración en el vestuario?. Es muy simpática la imagen suya bebiendo champan de la botella que le inclina Enrique Magdaleno, eso sí, sin perder la compostura conservando la chaqueta y la corbata puestas en todo momento.

Las sensaciones eran vibrantes porque se trataba de hacer la planificación que tenía en mi mente y ponerla en acción.  Hice una seria planificación y se pusieron los medios para tratar de conseguirlo; es decir, jugar en Primera División la próxima temporada. Ese momento estaba más cerca y por tanto mis sensaciones se intensificaron. Todo ello estaba relacionado con mi interés en cumplir con esa maravillosa afición y así llevar a Burgos los equipos de la Primera División de fútbol a jugar con nosotros.                                                                                                                                                      El día de San Mamés es indescriptible. Faltaban tres jornadas para terminar la Liga y ya estábamos en Primera División. Yo me quedé por alguna razón hablando con alguien del Athlétic de Bilbao ó con quien fuera, que no lo recuerdo. El caso es que en el camino yo venía en mi coche detrás del autobús del Real Burgos. Se paró y me dijeron que habían llamado del Ayuntamiento para recibir al club escoltado por la Policía Municipal y que me pasara al autobús, lo cual hice y eso fue inimaginable. Todo era un festival; las llamadas de los periodistas, etc., etc. …  y cuando llegamos a Gamonal ya nos encontramos con las aceras llenas de gente aplaudiendo. Así llegamos hasta la Plaza Mayor abarrotada y subimos al balcón del Ayuntamiento y allí recibimos esos aplausos tan emotivos que de la afición recibíamos. Yo quiero resaltar que a mí cuando bajé del autobús me cogieron en volandas, lo cual fue un acto de lo más halagador que se puede vivir. En el vestuario  no estuvimos mucho tiempo. Allí vivimos la emoción; nos dimos abrazos por el ascenso y lo que queríamos era llegar a Burgos y disfrutarlo.

¿Tuvo que ser muy emotivo que la primera celebración oficial del ascenso se concretase en el Homenaje del viernes día 11 de mayo de 1990, en su pueblo natal, Robredo Temiño, en el que fue declarado hijo predilecto de su municipio y se descubrió la placa con el nombre de una calle a usted dedicada?.

Yo tengo en mi vida tres lugares importantes por los que ha transcurrido. Uno es mi pueblo, Robredo Temiño, en el que siempre me he considerado tan querido y bien tratado que, no cabe duda, el hecho más importante de mi vida, al margen  de los familiares, fue el que me nombraran hijo predilecto de mi pueblo y pusieran una calle con mi nombre. En aquella fiesta estuve acompañado con amigos de Burgos; autoridades provinciales y nacionales e importantes banqueros, ¡Qué pena que lloviera!.            Mi segunda ciudad  es Burgos, porque es bien cierto que el trato recibido de  afición y toda la gente ha sido maravilloso y donde desde los diez años, en los Hermanos Maristas, transcurrió mi vida hasta los 18, dejando aparte de unos meses  que pasé en Tardajos con los Padres Paules.                                                                                                                                                          Y la tercera es Madrid, la que tanto me ha dado y en la que tan a gusto me he encontrado desde los 18 años hasta los 85 que acabo de cumplir. Estas son mis preferencias.

¿Menuda satisfacción supondría que al acto en el pueblo que le vio nacer asistieran invitados tan relevantes como Ángel María Villar, presidente de la Real Federación Española de Fútbol; Jesús Samper, Secretario General de la Liga de Futbol Profesional; Fernando Vara de Rey, Secretario del Comité de Competición; José Antonio Aramburu Topete, ex-Director General de la Guardia Civil; y José Luis Montes, Presidente de la Diputación Provincial de Burgos?.

Muy felíz, muy agradecido y con el recuerdo permanente que tengo de todo ello.

Usted formó un tándem prodigioso con José Antonio Naya, que consiguió el objetivo marcado antes de lo planeado, ya que habían planificado el ascenso para la segunda temporada de su a acceso a la presidencia de la entidad rojipardilla. Háblenos de la confianza plena que tenía en el técnico gallego.

Yo siempre he tenido confianza en las personas de mi alrededor. Respecto a Naya, tenía referencias de cómo era; de su capacidad y otras que no eran muy halagüeñas.  Ello me llevó a contratarlo porque a pesar de su forma de ser, por encima estaba la mía, de la que varias veces tuve que hacer uso. Con gran disciplina y con rectitud absoluta con todos y cada uno de los responsables del Real Burgos CF, impuse como debía éste funcionar. Algún disgusto que otro tuve, pero salió adelante mi proyecto, ante todo.

Vamos a recordar el caso Peña en la primera eliminatoria de la Copa del Rey de la edición 1989/90 ante la Real Sociedad. Las alegaciones del equipo jurídico y su propia gestión personal con la carta enviada al Comité de Competición de la RFEF, exponiendo la ausencia de mala fe en el Real Burgos al proceder el jugador Manuel Jesús González Peña de otro club, y desconociendo la acumulación de tarjetas que arrastraba, resultaron eficaces y convincentes y  evitaron la que podría haber sido una eliminación directa, si el Comité se hubiese limitado a aplicar los hechos probados. El partido de ida se repitió el día 14 de septiembre de 1989, en el derruido estadio de “Las Gaunas” en Logroño y con más de 8.000 burgaleses en los graderíos, protagonizando un espectacular desplazamiento sin precedentes en el fútbol burgalés. Se comprueba que tenía buenas influencias en los  estamentos federativas ¿No es así?.

Yo nunca he utilizado las influencias ni a la gente para conseguir nada que no fuera honesto. He tenido muy buenos amigos y siempre he ido con la verdad  que, como bien sabían,  estos amigos nunca los iba a engañar. A ellos les dije la verdad y sobre la misma yo creo que actuaron sin perjudicar a nadie.    Aquel día que se celebró la eliminatoria, también fue un día para guardar y archivar siempre en mi mente. Una anécdota es que, para ir a Logroño se contrató a través de Soto y Alonso todos los autobuses disponibles en las ciudades de Burgos, Palencia y Valladolid, pero cantidad de aficionados burgaleses querían ver el partido y eran insuficientes. Yo recurrí al Jefe de Estación de Ferrocarril de la ciudad solicitándole poner más vagones al tren que tenía previsto ir a Logroño.                         Recuerdo ese día de calor y yo con la responsabilidad y el trajín de hacer lo mejor para los aficionados, estaba empapado de sudor y tuve que cambiarme de traje, de lo cual se dio cuenta un grupo de burgaleses que me vitoreaban y decían: “Y se ha cambiado de traje”.

En la presentación de sus intenciones el 12 de mayo de 1989 en el abarrotado Salón-Teatro del Círculo Católico de Obreros, aseguró  que dirigiría al Real Burgos “Con honestidad, mano firme, autoridad pero con humildad, con exigencia, con cariño, y por encima de todo, con humanidad”. Tuvo ocasión de demostrar esa humanidad con dos jugadores. En el mes de marzo de 1989 coincidieron el expediente disciplinario a Guillermo Asensio por el que fue apartado del equipo por su expulsión en el partido con el Racing de Santander tras una dura falta a un contrario. Así como la destitución de Pedro Luis Tamayo como capitán por su discusión con José Antonio Naya en el vestuario en el referido partido del 4 de marzo de 1990 contra el Racing de Santander que se perdió 0-2, por sus desplazamientos a Pampliega los fines de semana que no estaba convocado con el equipo, y un desplazamiento a Valladolid para presenciar un partido de Primera. Miguel Bastón lo reemplazó como nuevo capitán. Tras el partido de las Palmas usted comunica a Miguel Bastón que Pedro Luis Tamayo después de la entrega desplegada en el viejo “Estadio Insular” dejaba de estar apercibido y que el club olvidaba su indisciplina. También permitió que Guillermo Asensio entrenara tres días a la semana con Salvi. El jugador solicitó la rescisión de contrato el 30 de junio y usted se la concedió aunque tenía dos años más de contrato. ¿Recuerda estos dos incidentes?

Lo recuerdo todo y lo volvería repetir tal y como prometí en su día a la afición de Burgos. También tuvimos un problema de indisciplina con Juric, que yo me encargue de comprobar documentalmente. Esto que ocurrió la segunda temporada del Real Burgos en Primera División y nunca fue conocido por los medios de comunicación ni por los aficionados. Fue tan grave que había convocado al jugador en mi despacho donde tenía preparado para entregarle un billete de avión de Iberia, con aquel formato tan grande que tenían entonces, para que regresase a su país. Se mostró tan arrepentido, escarmentado y desconsolado que le permití que continuase en la plantilla.  Juric ha estado tan agradecido que todos los años, mientras continuó jugando en España, me visitaba en Madrid para felicitarme las Navidades. Aunque no trascendió públicamente, seguro que en el ámbito de influencia del jugador se difundió que quién viniese a incorporarse al Real Burgos tendría que demostrar en todo momento un comportamiento honrado, o si no atenerse a las rigurosas consecuencias.

Hace 30 años los presupuestos de la entidad franjipardilla debían cubrirse con las cuotas de los socios, taquillas, los escasos partidos televisados, quinielas, el sponsor de la camiseta, y su aportación pecuniaria personal. A  pesar de esa escasez de recursos económicos, el cuadro pardicarmesí se posicionó entre los tres primeros puestos de la tabla durante la primera vuelta, y estuvo a punto de clasificarse para la UEFA la temporada 1991/92. ¿Qué metas habría podido alcanzar el Real Burgos si hubiese dispuesto de las astronómicas cantidades que perciben actualmente los clubes de élite por los derechos televisivos y demás dividendos que reparte la Liga de Fútbol Profesional?

Imprevisible. Lo que no cabe duda es que yo tenía la ilusión de hacer del Real Burgos un equipo de lujo de Primera División, en cuanto a la recepción a los equipos y directivos que vinieran a jugar a Burgos. Eso es lo que estaba planificado, pero las circunstancias cuando hubo que constituir una SAD, me llevaron a un retroceso en mis ilusiones y por ello no encontré otra salida que dimitir como Presidente. Me desilusioné cuando para constituirlo en SAD, nadie de las autoridades ni de las empresas me echó una mano y en cambio a otros les abrieron las puertas de par en par y me demostraron que querían ser ellos los que controlaran al Real Burgos. Quiero dejar claro una cosa: la constitución del Real Burgos en SA se llevó a efecto por la cantidad que el Real Burgos tenía de deuda y con esa cantidad se cubrían todas ellas, incluido el dinero que yo tenía puesto en el club, por lo que partía de 0 en cuanto a deudas y saldos.                                                                                                                                          A mí nunca en la vida, un billete de 10 euros me ha tapado al de 100 y siempre he creído que arriesgando como hice en el Real Burgos, se podrían sacar frutos deportivos y hasta económicos. El club, cuando yo lo dejé, no debía nada y la plantilla del equipo en aquellos días valía más de mil  millones de pesetas (más de 6 millones de euros).                                                                                    Yo sabía  como  funcionaba el Real Burgos y fue lo que anuncié en la Asamblea de presentación del equipo. El fútbol no es una empresa fácil de llevar. Hay que tener condiciones especiales y ganas de trabajar como las que me llevaron a hacer tantos viajes de Madrid-Burgos-Madrid.

Si le parece, analizamos algunas de las que consideramos claves del fracaso deportivo de la temporada 1992/93                                                                                                                            ¿Motivos de la no renovación para la citada temporada 1992/93 del técnico de los referidos éxitos en Primera, José Manuel Díaz Novoa?

Por una incompatibilidad total en la apreciación de la rectitud. Influyó definitivamente en la decisión de no renovarlo, el partido que empatamos a cero con el Mallorca en el Plantío a finales de diciembre de 1991, fue un partido malísimo en el que jugamos fatal. No me agradaron las explicaciones que me ofreció Novoa para justificar el resultado, ni tampoco me gustaron las formas en las que me respondió. Además que desaprobaba en absoluto el pésimo estado de orden y limpieza en que se encontraba el vestuario y la sala de la lavandería, los cuales eran responsabilidad del técnico.

Contrató al holandés Theo Vonk, que desplegó unos sistemas de juego inapropiados para la Liga Española. Parece ser que el holandés tenía una relación muy especial con usted y que su no continuidad en la presidencia hizo que se desubicase al no encontrar la suficiente confianza y cercanía en los nuevos gestores del Consejo de Administración ¿Es esto cierto?.

Venía avalado por una trayectoria deportiva impecable. Realicé directamente las gestiones de su contratación. Es cierto, claro que tenía prevista que su adaptación fuese la idónea, a través de un ayudante cómo Pichi Alonso. Los jugadores confiaban  en mí. El entrenador era excepcional y vino por mí,  porque sabía que yo no iba a dejar de potenciar al Real Burgos para mantenerlo en la Primera División.

¿Fue necesario el traspaso de Enrique Ayúcar, uno de los cerebros de la escuadra rojipardilla, al RCD Español?

Todo esto tiene su razón de ser. Sí, era totalmente necesario para equilibrar presupuestos. Durante mi gestión todos los años se hubieran traspasado todos aquellos jugadores por los cuales se recibiesen ofertas satisfactorias.

¿Qué ocurrió para que no renovasen  baluartes como Ivica Barbaric, Fernando Tocornal y Pedro Luis Tamayo?.

Según los informes técnicos, la continuidad de Barbaric no compensaba por sus reiteradas lesiones, la de Tocornal por tener demasiadas expulsiones y la de Tamayo por no alcanzar el nivel para Primera División.

Son sustituidos por Jesús María Bastida, Javier Olaizola y Sebastián Herrera, cedido por el FC Barcelona, de los cuales solo Olaizola dio buen resultado. ¿Porque no se tuvo acierto en esos fichajes?.

Las referencias eran óptimas. Lo que ocurre es que en el fútbol, los jugadores valen dependiendo en  la categoría que juegan y lugar de la clasificación. Es por eso que cuando el equipo no tenía mando en el Consejo de Administración y estaban desquiciados los jugadores, no rindieron y perdieron valor. El Real Burgos era una joya entonces para dirigirlo con disciplina, orden, responsabilidad y ánimo para bien de la ciudad. Que la afición esto lo entienda y que sepa que yo jamás he mentido.

La retirada voluntaria por edad de uno de los pilares defensivos, el central Manuel Jiménez, ocasionó su reemplazo, por el también holandés Michel Boerebach.  ¿Llegó a conocer lo suficiente a este jugador? ¿Cree que no se adaptó? ¿Por qué no ofrecería el nivel esperado?.

No llegué a conocerlo de una forma muy estrecha. Theo Vonk lo consideraba necesario para su sistema de juego y en su bajo rendimiento influyó el estado de desánimo general de toda la plantilla.

Usted anunció que construiría la Ciudad Deportiva del Real Burgos, en la que se ubicaría un Club social. Estaría provista de diversos campos de fútbol para la primera plantilla y una Escuela de fútbol para todas las secciones inferiores, así como dotada de múltiples instalaciones (piscinas de verano y cubiertas, pistas de tenis, pádel, canchas de baloncesto, balonmano, pista de atletismo, vestuarios…) de uso y disfrute gratuito para los socios y pagando cuotas el resto de usuarios. Para el ambicioso proyecto de la Ciudad Deportiva del Real Burgos afirmaba estar negociando la compra de unos terrenos, cuya superficie alcanzaba los 42.000 metros cuadrados o incluso 50.000, al otro lado de las vías del ferrocarril (ahora Bulevar) a la altura de “El Plantío”. ¿Qué apoyos económicos o institucionales le faltaron para  que no consiguiera materializar el patrimonio social pretendido, que fue una de sus principales pretensiones al acceder a la presidencia?.

No vi apoyo en las Instituciones al proponerlo. Hacía falta alguien que, sin pensar en beneficios personales, hiciera unir a toda la ciudad en ese complejo que yo ideaba donde a parte de los socios, pudieran disfrutar de su utilización toda la ciudad burgalesa. Ese proyecto, como bien dice la pregunta, se podía haber llevado a efecto dándonos el Ayuntamiento la publicidad del club y que nos permitiera en los terrenos adyacentes a esta Ciudad Deportiva, recalificar otros en  los que se pudiera construir. Con unas y otras cosas que también tenía en mi mente, al Ayuntamiento no le  costaría nada y participaría en su propiedad, pero no fue posible y todo aquello tan bonito se paralizó. Matizo: siempre habría querido que el Ayuntamiento fuera nuestro socio; nunca dejarle al margen de aquello que habría sido tan bonito.

En el mes de febrero de 1990, constatando como el Real Burgos se perfilaba como el principal favorito para el ascenso a Primera, usted propuso construir una Lateral nueva, provista de dos anfiteatros y unida a los fondos,  incrementando la capacidad del estadio «El Plantío» hasta alcanzar los 26.000 espectadores.  En la nueva Lateral se ubicarían unos amplios vestuarios, provistos de sauna, sala de baño y masajes, así como el vestuario de los árbitros, sala de reuniones y sala de prensa. Cada Fondo tendría capacidad para 5.000 espectadores. Tenía elaborado el proyecto, presupuestado en  200 millones de pesetas (1.202.000 €) que presentó al Ayuntamiento. Usted decía que la ciudad de Burgos que orgullosamente presume de disfrutar de una de las catedrales más bellas del mundo, a través del escaparate del fútbol ofrecía una pésima imagen con su estadio que era (sigue siendo) uno de los peores de España, lo que no estaba en concordancia, ni se correspondía con la categoría de la ciudad y sus posibilidades, y afirmando igualmente, que estaba dispuesto a vivir en Burgos si conseguía la pretendida remodelación.
El Ayuntamiento de Burgos rechazó su proyecto porque estimaba la valoración económica de ejecución entre 350 y 400 millones de pesetas (2.103.000 € y 2.404.000 €). Creemos que el Ayuntamiento no fue decidido, ni valiente ya que de haber acometido su proyecto habríamos gozado durante las últimas tres décadas de una digna instalación, amplia, coqueta y confortable. En cambio la reforma de 2018 del Alcalde Javier Lacalle en la que el Consistorio ha empleado un dineral público (6 millones de euros), resulta insuficiente y está incompleta.  Estéticamente el estadio sigue siendo feo y el aforo continúa reducido, pues los arquitectos municipales no han aprovechado el nuevo diseño para disponer en elevación las cuatro filas inferiores – que tienen visibilidad muy reducida-  e incorporar diez o doce gradas más hacia arriba en Lateral y en los fondos. Esto ya resulta imposible pues las descomunales columnas de hormigón y la desproporcionada cubierta lo impiden. Además la unión con los fondos se ha ejecutado formando esquina y no redondeada, teniendo los asientos de esa zona dificultada la visibilidad. Han colocado las butacas de color blanco, lo que provocará que se ensucien rápidamente, en vez de utilizar los colores de la ciudad (rojo y pardo). ¿Cuál es su opinión al respecto?.

Es una realidad lo que se pregunta, pero incomprensible porque, vuelvo a decir, lo de los 10 euros que tapan a los 100. En Burgos había que  hacer un nuevo estadio  porque no podía ser que el Real Burgos que estaba en Primera División; que jugaba con los grandes y que los vestuarios y todo lo relacionado con él, era y sigue siendo un estadio de Tercera División. El Ayuntamiento a nada de lo que yo le proponía le daba valor, con lo cual se perdió la posibilidad de un campo nuevo, una zona residencial y otra deportiva. No hubo un alcalde que lo valorase, con mis respetos al amigo Peña, que para mi fue el mejor. Los que yo conocí que lo sucedieron no sabían por donde andaban.

 ¿Valoración del Convenio de cesión de uso exclusivo por 30 años para el club de los Caselli de una instalación deportiva municipal como el estadio “El Plantío”?.

Ignoro en qué condiciones lo han hecho. Me parece una barbaridad los 30 años, ¿Con qué garantías?, ¿Con qué aportaciones del Ayuntamiento al Club?. ¿Otra vez el billete de 10 € y el de 100 €?. Yo no entiendo, de verdad, que se esté estudiando esa posibilidad, porque no debemos olvidar que el fútbol es  fútbol y 30 años de media son muchos años para una operación de este tipo.

También usted declaró en el nº1 de la revista del Real Burgos de diciembre de 1991 que si no conseguía la reforma de El Plantío podría acometer la construcción del un estadio propio en un lugar distinto al existente. Afirmaba que si contaba con una aportación del Ayuntamiento y alguna otra administración pública y con la posibilidad de explotar los ingresos indirectos del estadio, la instalación se financiaría por si sola en un corto plazo de tiempo sin que al socio le costase nada. Indicaba que a cambio del dinero que invertiría en la construcción del nuevo estadio propiedad del Real Burgos al Ayuntamiento le quedarían los terrenos de El Plantío para hacer allí lo que estimase oportuno. ¿Llegó a solicitar a las instituciones públicas el dinero para la edificación de esta infraestructura propia?. ¿Por qué no tuvo viabilidad aquella ilusionante idea?

No tuve oportunidad de profundizar en ella, pero era una buena idea y no lo digo con ánimo de lucro ni de vanidad. Era buenísima idea y además en la que ganaría dinero el Ayuntamiento.

Juan Gómez Juanito, con el que mantenía una especialísima vinculación, estuvo en El Plantío el domingo 15 de abril de 1990, presenciando con usted en el palco el partido con el Palamós CF, que concluyó con la recordada goleada 6-0, ante un potente equipo entonces que peleaba por la promoción. Dos años después Juanito fallecía desgraciadamente en accidente de tráfico. Con motivo de la conmocionante noticia, usted manifestó que  pensaba proponerle a Juanito que fuese el próximo entrenador del Real Burgos. Sergio Kresic, que mantenía una estrecha relación con Juan Gómez Juanito, declaró que a «Juanito Maravilla» le agradaba la idea de entrenar en Burgos, afirmando Kresic que el genio de Fuengirola habría triunfado totalmente en el banquillo burgalés. ¿Habría entrenado Juanito al Real Burgos la siguiente temporada 1992/93 (caótico descenso a Segunda) en la que desfilaron por el banquillo pardicarmesí Theo Vonk, Monchu, Manzanedo, y Miguel Sánchez?. ¿La historia deportiva del Real Burgos habría sido distinta a partir de entonces?.

Juanito, el día que desgraciadamente murió cuando vino a ver el partido del Real Madrid, había quedado con Kresic y conmigo para comer y luego ir al futbol. Me llamó con anterioridad para decirme que venía con el Presidente del Mérida y no quería que se enterara éste de nuestra conversación, así que  otro día  hablaríamos. Siempre tuve preparado para él ser el entrenador del Real Burgos y Kresic su ayudante, lo  cual habría sido una goleada de posibilidades porque él, donde estuviera, era un genio.

Saltando 12 años atrás, la temporada 1976/77 Juanito se convirtió en el mejor jugador de la Liga española en la campaña de regreso del extinto Burgos CF blanquinegro a Primera División. Fue un crack, la sensación del año, denominado la perla del después finiquitado Burgos CF. Usted  acordó el traspaso al Real Madrid por 27 millones de pesetas (162.000 €) y un partido amistoso en el que se recaudaron 5 millones de pesetas (30.000 €). Siempre se le ha imputado en la ciudad que le vendiera por mucho menos importe de lo que verdaderamente valía el astro blanquinegro al tratarse el adquirente del segundo club de sus amores. ¿Qué puede decirnos al respecto?.

Para mí el club de mis amores no han sido otros que el Burgos CF y el Real Burgos. Yo he sido muy amigo siempre del Presidente Don Santiago Bernabéu y de todo el equipo del Real Madrid, pero eso no quiere decir que yo prefería que ganara el Real Madrid.                                                                              Y en cuanto a la cantidad del traspaso del jugador quiero aclarar que las cantidades que han venido diciendo de lo que le daba un equipo u otro por su traspaso, no lo vi nunca. Hablaban los presidentes de otros clubes, pero el dinero no existía en ningún sitio y además Juanito por sus condiciones, creo que no era un jugador para los equipos que la prensa decía que estaban interesados en su fichaje. Juanito era un jugador eficaz para el Real Madrid porque las condiciones del club y las suyas,  eran ajustadas a la disciplina que Juanito necesitaba y que las empezó a conocer en el Burgos CF. Por tanto, llegué  a un acuerdo con el Real Madrid que fue del que conseguí que diera esa cantidad por Juanito. Don Santiago Bernabéu me llamó un día para preguntarme cómo se había portado Juanito en el Burgos, porque él en toda su vida había tenido un jugador que le diera tantos problemas. Yo le dije que a mí me creó uno y que le puse un castigo gordo y él rectificó mucho y no hubo más situaciones feas.   Por una cabezonería mía, de la cual soy el único responsable, Juanito se pasó en el calabozo unos cuantos días por haber jugado en Puerto Llano cuando hacía el servicio militar. Yo  quise que fuera Quintano, el vicepresidente, a ver al Capitán General, Prada Canillas, para que resolviera el tema de Juanito. No quiso recibirle y le dijo que el sólo recibía al presidente. Yo no lo hice, mal hecho por mi parte, y un día me encuentro comiendo con él en Madrid en Zalacaín. Me senté con él a tomar café, con el ayudante de campo y su mujer. Aquella tarde cuando el llegó a Burgos, él salió del calabozo, tal y como había ordenado el ayudante de campo que hiciera.

Siguiendo con asuntos relacionados con el club blanco. Continuamente se ha comentado también en los círculos futbolísticos de la ciudad su perpetua aspiración a presidir al Real Madrid. De hecho usted manifestó que si no hubiese sido sancionado con la suspensión para el ejercicio del cargo de presidente durante dos años por su célebre «paraguazo» al colegiado Fernández Quirós en “El Plantío” el 20 de marzo de 1977 (penalti inexistente sobre Cruyff que el propio Johan Cruyff falló, y ganó el extinto Burgos CF 1-0 al FC Barcelona), tras el fallecimiento de Santiago Bernabéu, el 2 de junio de 1978, probablemente hubiese sido elegido presidente del Real Madrid.
En el encuentro celebrado, el domingo día 12 de noviembre de 1989, en el Estadio “Ciudad de Valencia” usted viajó desde Marbella, y tuvo que irse sin finalizar el encuentro, cuando el Real Burgos estaba ganando 1-2, para llegar a tiempo de tomar el avión que le conduciría hasta Madrid. Antes de marcharse había respondido a la prensa sobre los rumores de sus intenciones de ser el candidato a la Presidencia del Real Madrid, declarando que: «A mí lo único que me interesa es el año que viene ganar con el Real Burgos al Real Madrid, pero en los dos campos. Y nada más». En tono cordial y distendido le diremos que usted fue absolutamente visionario, teniendo en cuenta el prematuro momento en que realiza estas afirmaciones, pues la escuadra rojipardilla no solamente ascendió a Primera, sino que en la temporada 1990/91 derrotó al Real Madrid, tanto en “El Plantío”, como en el “Santiago Bernabéu”. Hazaña que nunca ha vuelto a repetir ningún club debutante en la máxima categoría del fútbol español.       

Dejar claro que en mi vida he llevado un paraguas en mi mano y por tanto, es imposible que ello sucediera. Voy a referir lo que realmente ocurrió. Marcel Domingo estaba sumamente agitado, yo lo observaba desde el palco, así que tuve que dejar solo al vicepresidente del FC Barcelona, Nicolás Casaus, y bajar hasta el banquillo para decirle que se tranquilizara, que como Katic había  marcado el segundo gol, aunque Cruyff transformase el penalti la victoria era nuestra pues no quedaba nada de tiempo. Pero me dice que el árbitro lo había anulado. Entonces el que me alteré fui yo y tras la finalización del encuentro corrí hasta el túnel de vestuarios, pero no llegué a alcanzar al colegiado en ningún momento, no le toqué, en cambio yo recibí un golpe que me dio uno de sus linieres con el banderín y que me ocasionó una contusión en la cabeza. Al día siguiente fui invitado al programa de televisión “Estudio Estadio”, que presentaba José Manuel Gozalo, y en las imágenes repetidas varias veces se pudo comprobar que no toqué al árbitro. Me decía el presentador que se me veía intentar llegar hasta el árbitro y que no se concebía otro propósito que no fuera el de agredirle, a lo que yo contestaba que también podía ser para darle un abrazo.

¿Qué puede decirnos de su eterno idilio con la presidencia del club blanco y de sus relaciones con Ramón Mendoza, que inicialmente eran buenas hasta el punto de que Ramón Mendoza formalizó su carnet de socios del Real Burgos, pero posteriormente se convirtieron en enemigos irreconciliables?

En alguna ocasión, contestando a lo del Real Madrid, a mi me habría gustado ser su Presidente, ¡Como no!, pero nunca dí el paso definitivo. Recuerdo el partido en que el Real Burgos ganó al Real Madrid en el Santiago Bernabéu y los socios me daban como futuro Presidente. Yo en mi vida firme más autógrafos que cuando terminó ese partido. En el Real Madrid se daba por hecho, pero yo nunca me decidí.                                                                                                                                                      Don Santiago, en una visita que le hice un día a su despacho, al salir le dijo a Don Antonio Calderón que me quería ver en su Directiva. Cuando se fue el Presidente, yo le dije que no pero que se lo agradecía. A mí me quería mucho y voy a decir que en los últimos días de su vida, todas las tardes yo iba un rato, en el que estaba acompañado por Doña María, su mujer y la madre de Don Raimundo Saporta.                                                                                                                                                   Una demostración de lo que digo es lo siguiente: La  noche que murió, sobre las 5 o 6 de la madrugada, sonó el teléfono, lo cogí y con su forma de hablar Don Raimundo me dijo: “Presidente, ha muerto nuestro Presidente “; es usted la segunda persona a la que llamo. La primera ha sido su Majestad el Rey. Esto ratifica lo que yo representaba dentro del Real Madrid.

Respecto a Ramón Mendoza, yo no me enemisté con él. Supongo que en su distanciamiento influiría en que no le mostrase el apoyo público que me pidió en su candidatura a la reelección en las elecciones del Real Madrid, y el asunto de los jamones qué decía que le habían robado Jesús Gil a lo cual yo manifesté que no podía ser cierto.

También declaró en Diario de Burgos en febrero 1990 que Mario Conde sería dentro de poco uno los hombres más ricos en España, y efectivamente acertó plenamente. Háblenos de sus relaciones con los presidentes de los principales bancos y empresas del país durante aquellos años, algunos de los cuales como Pablo Garnica Gutiérrez Presidente del Banco de Madrid, e hijo del que fuera presidente de Banesto y Juan Herrera González presidente de Petromed, también eran socios del Real Burgos.

Yo a Mario Conde  lo conocí por Juan Abelló que era importantemente rico y como conocía algún detalle, pocos, se preveía que eso iba a suceder. Lo que desconocía era lo que iba a pasar más tarde porque estando Juan Abelló por medio, no habría llegado Banesto donde llegó.

El 3 de septiembre de 1992 usted anuncia su marcha de la entidad tras no alcanzar ningún acuerdo con los mayores accionistas del capital social: 100 millones de pesetas (600.000 €) de 65 empresarios burgaleses, 90 millones (480.000 €) que adquirieron Ayuntamiento y Diputación y  40 millones (240.000 €) “Diario de Burgos». El capital social se cuantificó en 433.350.000 pesetas (2.605.000 €). Parece que el supuesto acuerdo de consistía en que usted invertiría 30 millones de pesetas (180.000 €), así tendría el apoyo de los empresarios e instituciones para ser presidente, y que cuando se marchase le devolverían los citados 30 millones por la recompra de las acciones. Según se publicó, usted habría exigido que le pagasen  el doble y que por eso no se alcanzó el acuerdo. Pero no hubiera sido necesario alcanzar ese acuerdo si previamente sucedió  lo que usted manifestó en Diario 16 Burgos: “Los grandes empresarios burgaleses han ido a por mí. No han aceptado que un burgalés venido de fuera sacara al Real Burgos del anonimato. Estoy seguro que lo habría convertido en SAD sin que el Ayuntamiento hubiese puesto dinero. Mediante un contrato publicitario largo  la empresa publicitaria aceptaba letras por años, que yo descontaban  personalmente o por medio de alguna de mis sociedades sin cobrarle al Real Burgos. Lo expuse en el Ayuntamiento, pero había alguien por debajo influenciando para que yo no fuera presidente”.  Por otro lado Arturo Arasti en la Junta General de accionistas el día 16 de noviembre 1992 parecía respaldar sus manifestaciones y exponía en su intervención que: “Valentín Niño no aceptó ceder la publicidad de El Plantío para que el capital social se hubiera cubierto sin que las administraciones hubiesen puesto un duro, por temor a Méndez Pozo y a Yartu”. Según Arasti: “Dorna adquiría 150 millones de pesetas (900.000 €) en acciones por tres años de publicidad y transcurrido esos tres años el Real Burgos devolvía el dinero por las acciones. Ribera del Duero adquiría 75 millones (450.000 €) por cinco años de publicidad, Expublisa compraba 60 millones (360.000 €) y el resto hasta el total lo ponía Martínez Laredo. No le hicieron caso. El trasfondo era cargarse a Laredo.  Se necesitaba un presidente con plena autoridad que conociera el futbol y ayudado por un corto número de consejeros. Laredo lo tenía bien planificado, iba a contratar a Pichi Alonso como ayudante de Theo Vonk que hubiera sido un interlocutor válido con la plantilla, pero Yartu le dijo que no hiciera nada».  ¿Transcurridos 28 años de la conversión del Real Burgos en SAD desea aclarar algo al respecto?

Recuerdo todo aquello bastante parecido o igual.  Únicamente no recuerdo que de los 30 millones que yo iba a poner, me iban a devolver el doble. Ni tampoco que yo iba a poner 30 millones. No es cierto en absoluto pues por mi mente no podía pasar semejante tontería.                                                                  Lo que puedo asegurar es que el 30 de junio de 1992 me reuní por la mañana con el director del Banco Central en Burgos, José Luis Díaz  -que todavía vive-  en la sede que hacía esquina en la Plaza del Cid, frente al Teatro Principal. Le dí instrucciones expresas para que estuviera en contacto permanente con la Caja de Ahorros Municipal de Burgos a los efectos de conocer cómo evolucionaba el volumen del capital social del Real Burgos, y le entregué un cheque firmado en blanco con cargo a mis cuentas en la entidad bancaria, para que lo cumplimentase con la cantidad que faltase para la formalización del referido capital social del Real Burgos. El aludido director me devolvió personalmente el cheque en blanco en el restaurante Los Claveles de Ibeas de Juarros, donde yo me encontraba, comunicándome que no era necesario, pues el importe que faltaba para la conversión del Real Burgos en SAD, había sido cubierto.

En una entrevista en “Diario 16 Burgos” dijo pocos días después algo muy revelador: “Un club de fútbol debe de ser presidencialista, aunque la Junta Directiva y los colaboradores sepan lo que se va a hacer, pero con una única dirección que ha de ser la del presidente. ¡Pobre del equipo en el que opinen muchas personas, tendrá poco futuro!” Todo lo acontecido después le fue dando la razón. El cambio de gestión presidencialista a SAD no fue positivo en el ámbito deportivo. El Consejo de Administración no  tuvo ni fluidez ni acierto en las decisiones e inspiraban poca confianza según decían los jugadores. Comprobamos una vez más que se cumplieron sus predicciones.

Esa es la verdad de lo que paso y me ratifico. Volvería a hacer lo mismo salvando las distancias que hay hoy en día en la economía del fútbol.

El Real Burgos descendió a Segunda A. En abril de 1994 peleaba por mantenerse en la citada categoría. Usted ofreció primas a nivel personal a los jugadores por las victorias que supusieran la permanencia. Incluso estuvo gestionando de fichaje de algún jugador (Ipinza del Sestao SC) que no pudo concretarse. Estaba interesado en acceder a la presidencia si conseguía 51% de las acciones y hubo reuniones  pero no pudo ser. El desastre deportivo se consumó y el Real Burgos descendió a Segunda B. Usted declaró que estudiando las cuentas valoraría acceder a la presidencia aunque la entidad jugase en Segunda B. Llegó el 30 de junio y por la denuncias de impagos a los jugadores el Real Burgos volvió a descender, esta vez administrativamente a Tercera ¿No pudo ser, tan mal estaba el panorama económico para no acceder a la presidencia en las condiciones que usted planteaba?.

Se creó una situación irregular. Tenían que hacer las cosas medianamente bien y desarrollarlas según los dueños del Real Burgos, que eran los socios y yo un empleado de ellos que estaba para servirles. En vez de hacer esto, trataron de descalificarme y hasta pusieron en contra a los aficionados, cosa que no hubieran hecho nunca de no ser por informaciones irreales. A mí me dio pena que el club bajase de categoría. Si hubieran hecho lo necesario no habría bajado, pero como no eran profesionales del fútbol (yo tampoco pero tenía sentido común) y quise impedirlo como fuera que descendiese a Segunda B.

Antes de la conversión en SAD, usted pensaba prolongar en el tiempo su gestión en el Real Burgos, y con ese propósito nombró, al menor de sus hijos Borja Martínez Laredo adjunto a la presidencia, el día 16 de noviembre de 1991, cuando contaba con tan solo 18 años. ¿Con la familia Martínez Laredo al frente, el Real Burgos hubiese continuado en la élite?.

Nombré a mi hijo Borja  Martínez Laredo en la previsión que si en algún momento yo concurría como candidato a las elecciones del Real Madrid, la presidencia del club no quedase vacante.                          Por supuesto, el Real Burgos nunca hubiese bajado de categoría. Hubiese contratado a quien hiciera falta, incluso hasta Di Stéfano de entrenador, si su fichaje era la solución adecuada. 

Nos ponemos en situación respecto a los procedimientos judiciales emprendidos por usted y por el Ayuntamiento de Burgos.  El 15 de febrero de 1994 usted denuncia al Consejo de Administración por un presunto delito de falsedad por el traspaso inexistente de Joseba Aguirre y de Eduardo Vélez al Tenerife, por 70 millones de pesetas y por las gestiones no realizadas por el intermediario Miguel Santos para la venta de varios jugadores (Agustín Elduayen, Zolst Limperger, Luis Fernando Fernández y Emilio Fenoll), habiendo pagado al club un montante de 120 millones de pesetas (721.000 €) por la supuesta cesión de los citados jugadores para su venta. Asimismo por la existencia de un contrato falso con una empresa de publicidad por 40 millones de pesetas (240.000 €).  De esta manera las cuentas de la temporada 1992/93 presentaban un balance positivo de 80 millones de pesetas (480.000 €).
La sentencia del 4 de septiembre de 1995  del Juzgado Penal nº 2 de Burgos recoge como hechos probados la existencia de todas las falsedades denunciadas, pero absuelve a los consejeros considerando que no tenían conocimiento de las mismas y que aprobaran unas cuentas en las que el Real Burgos tuviera beneficios se explica porque se lo indicaba a todos ellos Pedro Ortega, el cual había fallecido el 15 de abril de 1995.
El 29 de diciembre de 1995 la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Burgos,  desestima su recurso de apelación y ratifica la sentencia del Juzgado de lo Penal nº 2 de Burgos, que absolvía a los ex consejeros.                                                                                                                                                Sin embargo la sentencia del 22 de diciembre de 1999 del Tribunal Supremo, en otro procedimiento emprendido por el Athlétic Club de Bilbao, estima el recurso de casación del club vasco, por el cual condena los ex consejeros del Real Burgos al pago solidario de 112.297.346 pesetas (675.000 €) al citado Athlétic Club de Bilbao en concepto de deuda por el traspaso de Lorenzo Juarros Loren, Julen del Val y Luis Fernando Fernández, además de los intereses legales desde la resolución hasta su completo pago. La enjundia de la sentencia estriba en que al igual que el Juzgado de lo Penal nº 2 de Burgos considera como hechos probados que en las cuentas del Real Burgos correspondientes al ejercicio 1992/93 se falsificaron membretes de terceros clubes para demostrar supuestas ventas jugadores que no se produjeron y que posibilitaron que el Consejo de Administración presentara un superávit de 80 millones de pesetas (480.000 €). ¿Que valoración hace de estas sentencias?

Queda claro que todo lo que se ha dicho respecto al Real Burgos y su administración era la pura verdad y no creo que el Sr. Ortega (descanse en paz), fuera el protagonista de estos números. Más bien creo, que a él le indicaron que hiciera y buscara la fórmula. Yo demostré con ello (todavía era socio), que todo lo que estaban haciendo era una patraña equivocando a los aficionados y de ahí que esa gente, pudiente y sabia, hicieran que el Real Burgos bajara de Primera División a Tercera. Insisto en que todo lo que dije siempre era la verdad.

El día de 26 de enero de 1995 el Consejo de Gobierno del Ayuntamiento de Burgos, interpone una demanda contra usted, entonces ya ex presidente del Real Burgos.  En la referida demanda el Ayuntamiento solicitaba su condena por tres presuntos delitos de  estafa -uno de ellos continuado-, falsedad en documentos públicos y mercantiles, y alzamiento de bienes, por un valor de 500 millones de pesetas (3.000.000 €), todo ello supuestamente cometido durante el periodo que dirigió la gestión económica del Real Burgos.

El Ayuntamiento de Burgos le acusaba  de la supuesta disposición de bienes del capital fundacional de la Sociedad Anónima Deportiva del Real Burgos, por un importe de 250 millones de pesetas (1.504.000 €), retirados como deuda contraída por el club con una empresa financiera de su propiedad.
Asimismo, el Consejo de Gobierno del Ayuntamiento de Burgos, también le acusaba de la supuesta apropiación de 145 millones de pesetas (871.000 €), procedentes de las retenciones del IRPF de los jugadores que no fue ingresada en Hacienda, y de otros  85 millones de pesetas (510.000 €) que  públicamente prometió condonar supuestamente, pero que finalmente cobró. El día 17 de diciembre de 1995 el Juzgado de Primera Instancia nº 6 de Burgos archiva la querella del Ayuntamiento, al no apreciar sostenibilidad en las acusaciones. ¿Valoración de que el Ayuntamiento que iniciase este procedimiento en su contra sin poder demostrar las supuestas acusaciones?

El propio Juzgado dice en el Auto de sobreseimiento lo ocurrido de verdad. Me dio pena y vergüenza que en esa citación hubiera una persona que decía ser Abogado Consistorial, que no lo dudo, que hiciera tantas elucubraciones, sin ninguna base real. Un hombre que me parecía un impresentable por su vestimenta  para ir a un Juzgado; recuerdo que  llevaba unos pantalones vaqueros rotos y no precisamente por presumir de juventud.

¿Qué opina de la absoluta indiferencia de los aficionados al fútbol burgalés respecto al Real Burgos y que en el resto de España sigan desconociendo todavía que el Real Burgos se encuentra vivo y activo?.

Me parece que no es correcto porque el Real Burgos tiene una historia corta, pero importante que esa gente (el Consejo de Administración) estropeó en la forma que digo y que el hecho de que exista el Real Burgos hoy, hay que achacárselo a una persona como Juan Antonio Gallego que merece todos mis respetos por hacer que así sea, y agradecérselo.

El Ayuntamiento de Burgos asignó el recinto de San Amaro al Real Burgos.  Esa deficiente instalación, donde la cubierta de lona de la pequeña Tribuna no impide que se mojen los espectadores cuando llueve, al oeste de la ciudad y lejos del centro, ha lastrado desde antes del inicio de las dos últimas temporadas los interesantes y dignos proyectos deportivos que había configurado el Consejo de Administración de la entidad franjipardilla. ¿Qué le parece que el Real Burgos no pueda jugar en «El Plantío»?.

Me parece injusto que no tengan los mismos derechos que el Burgos. Son dos equipos de la misma ciudad y los dos tienen que tener un campo justo que les permita tener sus aspiraciones; pues todos queremos que nuestro equipo esté en la mejor posición y creo que podían tener un campo normal donde jugar. No es mucho pedir. Por lo menos  a mi así me parece.

Siempre ha sido un hombre muy religioso y se ha considerado favorecido por la Divina Providencia. En el Real Burgos le otorgó mucha importancia a la figura del capellán. Todos los domingos se celebraba la Misa en las concentraciones de la plantilla rojiparda. ¿Alguna reflexión sobre sus sentimientos religiosos? ¿Tiene especiales recuerdos de su relación con Don Isidoro?

Pienso lo mismo. Don Isidoro fue mi amigo y una persona que influyó para que los jugadores entendieran que todos los domingos se debía de ir a Misa, unos que eran católicos y religiosos y otros no, porque querían verme contento, en cada Misa que Don Isidoro dijera, ellos estarían presentes.        Fueron tan fenomenales que una vez que coincidimos jugando en Vigo contra el Celta y que se celebraba el Año Santo Compostelano, fuéramos todos, directivos; jugadores y miembros del Real Burgos a ganar el Jubileo.

¿Volveremos a conocer los burgaleses el fútbol de Primera División? ¿Cuál fue el secreto de su éxito para que en dos ocasiones (extinto Burgos CF en 1977 y Real Burgos en 1990) elevara al fútbol de nuestra ciudad hasta la Primera División y que después de 30 años no ha logrado ninguno de los gestores posteriores?.

Es muy difícil. Yo si fuera Presidente y con una edad distinta, estoy seguro que lo volvería a conseguir, porque hay medios y así se consiguen las cosas.

Triunfador no solo en el mundo del fútbol, sino en su actividad empresarial, dado que desde los 18 años en que se traslada Madrid, los negocios que iniciada funcionaban muy bien, salvo su aventura como empresario teatral. Hasta incluso le tocaron en la Lotería tres millones de pesetas de finales de los años 50, al comprar diez décimos en la administración de Doña Manolita. ¿Cuál es el secreto de su éxito?

Tener capacidad mental para dirigir los destinos de tu empresa; trabajar, trabajar y trabajar; ser decente y fiel cumplidor de las obligaciones, asumiendo las decisiones por duras que estas sean.

Si nos lo permite una pregunta un tanto frívola. ¿La canción «Estando contigo», de Conchita Bautista, que representó España en el Festival de Eurovisión de 1961 estaba dedicada usted?

Conchita es una excelente persona y muy guapa. Esta pregunta se la deberían de hacer a ella. Yo nunca me he sentido acreedor a esa circunstancia.

Con su partido político PUL obtuvo un concejal en el Ayuntamiento de Burgos en las elecciones municipales del 28 de mayo de 1995. Su sintonía electoral todavía es recordada por los burgaleses «Martínez Laredo aquí, eso sí». En Burgos se criticó mucho que usted no concurriera a los plenos municipales, salvo en el de investidura. ¿Qué podría decir a sus votantes y a los burgaleses al respecto?.

Primero que me equivoqué en mi organización para conseguir mis pretensiones. En aquellos años había un tema principal sobre Burgos que era el de la construcción. Mis compañeros de viaje en aquellas elecciones estaban interesados en que el tema de la construcción fuera utilizado para conseguir votos. Yo siempre vi aquello como  desfasado y que los burgaleses estábamos aburridos del dichoso tema de la construcción y eso fue un hándicap importante en esas elecciones para nuestro partido. Me habría gustado conseguirlo porque dada mi mentalidad y la de otros, habríamos conseguido una ciudad que por su historia fuera más reconocida y atractiva.

Agradecemos nuevamente a  Don Antonio Martínez Laredo el tiempo, esfuerzo, dedicación y cariño que demostró por el Real Burgos hace 30 años, convirtiéndole en uno de los grandes del fútbol español, y el que asimismo nos ha transmitido durante los últimos días. Deseando que la salud y lucidez le sigan acompañando muchos años, esperamos verle en Burgos en el momento que la horrible crisis sanitaria, social y económica nos permita celebrar los actos pendientes.

Real Burgos CF·SAD                                                                                                                                                                                                              Área de Comunicación y Eventos                                                                                                                                                                                                                                                                                               
¡¡AUPA REAL BURGOS!!                                                                                                                                                              ¡¡ADELANTE MATAGIGANTES!!

 

 

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