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30º ANIVERSARIO DEL ASCENSO A PRIMERA DIVISIÓN DEL REAL BURGOS

PRESENTACIÓN OFICIAL EN “EL PLANTÍO”

Por: Jesús Ignacio Delgado Barriuso

/JIDB/  El transcurso de la inminente temporada 2019/20 tendrá como telón de fondo continuado para el Real Burgos la conmemoración de la efeméride más importante de sus siete lustros largos de historia: la campaña del ascenso a la División de Honor. A lo largo de todas las semanas, a partir del 2 de septiembre, iré recordando con sucesivos artículos, casi todos los detalles de la arrolladora presencia del combinado franjipardo en la Segunda “A”, en la que con un notabilísimo y absoluto dominio respecto a los potentes conjuntos de la categoría, consiguió elevarse como Campeón hasta la Primera cima del fútbol español.

Aquella temporada 1989/90 la Segunda División era una categoría acrecentada en complejidad, nutrida de equipos históricos, de tremenda solera, sólidas aficiones y gran envergadura económica, que pretendían en su inmensa mayoría retornar a la élite máxima. Once equipos de Segunda “A” de la temporada 1989/90 habían jugado en Primera muchas campañas hasta ese momento: RCD Español (56), Real Betis Balompié (32), UD Las Palmas (29), RRC Santander (26), RCD Coruña (21), Elche CF (19), Real Murcia (16), CD Sabadell (14), extinta UD Salamanca (9), Levante UD (2) y el Decano RCR Huelva (1).

Soy muy consciente que del pasado y del recuerdo no podemos vivir pero conviene que lo tengamos presente día a día, como estímulo constante y permanente de nuestros jugadores, técnicos, socios, abonados, incondicionales y Consejo de Administración. Nuestra importantísima historia es un factor distintivo del resto de equipos de la competición en la que vamos a participar, que contribuye a que nosotros y el entorno reflexionemos que el lugar del Real Burgos no es la Tercera División, ni siquiera la Segunda “B”, sino que su acomodo se encuentra en categorías más altas, realidad que además debiera de servir de aldabonazo para el seguimiento activo de más aficionados y de impulso del interés por fuertes y solventes inversores.

 

ANTONIO MARTÍNEZ LAREDO Y SUS DOS FIRMES PILARES: NAYA Y SANTOS DE LA PARRA

El día 6 de mayo de 2020, se cumplirán 30 años del memorable ascenso del Real Burgos a Primera División en el viejo Estadio de San Mamés. El conjunto burgalés completó una sensacional temporada 1989/90, que culminó con el añorado ascenso a la máxima categoría, faltando tres jornadas.  Precisamente hoy hace 30 años tenía lugar la presentación oficial de la fabulosa plantilla que consiguió aquel éxito arrollador.

Aconteció el día 18 de julio de 1989, ante unos 6.000 espectadores, que abarrotaron la Tribuna y ocuparon más de un tercio del Fondo Sur del Estadio “El Plantío”.

             

Antonio Martínez Laredo, de 54 años, nacido en la localidad burgalesa de Robredo de Temiño (20/05/1935), había accedido a la presidencia rojipardilla el día 31 de mayo de 1989, sin necesidad de celebrar votaciones (al ser el único candidato).  Avalado con la friolera 1.350 firmas (siendo válidas 910), aunque le bastaba con el 10% de los 3.881 socios adultos con más de un año de antigüedad (381 firmas). La masa social total del Real Burgos en Segunda “A” la temporada 1988/89 en números redondos era de 6.000 socios (4.500 adultos y 1.500 juveniles e infantiles).

Ese día 18 de julio de hace 30 años, a los aficionados al fútbol de la ciudad nos invadía una  expectación inusitada por conocer las evoluciones de los nuevos fichajes.  No solo el colectivo de socios incondicionales y simpatizantes, sino que todos los estamentos del fútbol burgalés estaban convulsionados desde principios del mes de abril de 1989, en que Martínez Laredo alcanzaba el acuerdo con los directivos del Real Burgos para liberarles de los avales personales con los que habían garantizado el préstamo bancario que permitió el pago a los jugadores al finalizar la temporada 1987/88, por importe de 37.400.243 pesetas (224.780 €), a cambio de convocar elecciones, para que accediera a la presidencia. El intermediario entre Martínez Laredo y la Junta Directiva había sido José María Quintano.

Los directivos convocan la Asamblea extraordinaria para el día 30 de abril de 1989 a las 20:30, con un único punto del orden del día, sin ruegos y preguntas. Por 65 votos a favor y uno en contra, de los 66 socios compromisarios con derecho a voto que asistieron, se aprueba la convocatoria de elecciones anticipadas.

Laredo presentaba el día 21 de abril de 1989 en rueda de prensa en el Hotel Condestable, a José Antonio Naya Mella (55 años) como entrenador, y a Fernando Santos de la Parra (44 años) como gerente.

El técnico gallego Naya ya había comenzado a realizar contactos y gestiones desde el mes de diciembre con la única intención de configurar una plantilla muy cualificada y relevante. Se habían rumoreado un montón de candidatos para el banquillo pardicarmesí, casi todos con pasado madridista (entre ellos Alfredo Di Stéfano, eterna leyenda y presidente de honor del club blanco hasta su fallecimiento hace cinco años), pero Naya fue el elegido. Otras opciones que se barajaron por la prensa fueron Del Bosque, Irureta,  Amancio, Sanchís, Mateos, Gento, Puskas y Luis Aragonés.

José Antonio Naya tenía ofertas del Real Murcia, RCD Español y Sporting de Lisboa, pero había influido de manera determinante en su decisión, la amistad personal que le unía con Martínez Laredo y la irresistible oferta económica que éste le había presentado (prima exclusiva para él de 5.000.000 de pesetas (30.000 €) si conseguía el ascenso. Llevaba 25 años entrenando y había dirigido, entre otros clubes, al Cadiz CF, CD Orense, Levante UD, extinto Burgos CF, Linares CF, CD Castellón, CD Alavés, RCD Coruña, Real Murcia y CD Jerez, del que había sido cesado en diciembre de 1987 y no había vuelto a entrenar.

El leonés Fernando Santos de la Parra, se encontraba en situación de excedencia en el Ejército del Aire por cuatro años. Había sido miembro del Comité de Competición de la Federación Castellana de Fútbol y también ejerció como árbitro hasta alcanzar la Segunda División “A”.  Comenzó a realizar tareas de despacho en el Parla CF y después en el Getafe CF donde había gestionado la administración de ambos clubes de modo desinteresado, dando el salto profesional en la UD Lérida de Segunda “A”, en la que ejercía como gerente desde hacía dos años, donde estaba cobrando 4.000.000 pesetas anuales (24.000 €). Se destacaba que tenía fácil acceso a los organismos federativos. Había sonado como gerente Jose Julio Carrascosa, que finalmente recaló en el CD Logroñés de Primera.

La incorporación del nuevo gerente Santos de la Parra generó conflictividad en el transcurso del año, pues el gerente y secretario técnico sustituido, José Antonio Fernández Alvarez “Pocholo”,  continuó vinculado al club, demandando al mismo en el Juzgado de lo Social solicitando una extinción indemnizada con 9.531.000 pesetas (57.282 €) por falta de ocupación efectiva. Laredo y “Pocholo” finalmente alcanzaron un acuerdo por el que se definieron sus funciones específicas que evitó el Juicio.

 

ILUSIÓN INFINITA POR UN MAGNÍFICO PROYECTO

Las declaraciones del financiero afincado en Madrid ilusionaban a los aficionados, pues hablaba clara y rotundamente de que su objetivo inexcusable era ascender a Primera División en el plazo máximo de dos años, intentando además ofrecer espectáculo. Con su carismático carácter, verbo fácil y tremenda personalidad anunciaba un elevado presupuesto que oscilaría entre los 250 y 300 millones de pesetas, prometía una renovación total de la plantilla con fichajes rutilantes para los cuales destinaría 105.000.000 millones de pesetas (603.000 €), así como un considerable incremento de las cuotas de socios, pese a lo cual pretendía alcanzar los 10.000 socios. Aunque Laredo siempre advirtió y reiteró en las sucesivas e innumerables intervenciones en los medios de comunicación que: Arriesgo mi dinero, pero cobraré hasta la última peseta”. Tres años y medio después, a las pocas semanas de la conversión del Real Burgos en SAD el día 30 de junio de 1992, se vería que fue absolutamente coherente con sus declaraciones.

El entusiasmo entre la hinchada burgalesa era enorme, tal es así que en el acto de campaña electoral celebrado el día 12 de mayo de 1989, 1.500 seguidores abarrotaron el coqueto Salón Teatro del Círculo Católico de Obreros, en la Calle Concepción 19.  Laredo se dio un descomunal baño de multitudes: fue introducido a hombros en el Salón Teatro del Círculo entre gritos de “Laredo, Laredo, Laredo”, y aclamado con grandes ovaciones varias veces en el transcurso del evento.  Para el futuro primer mandatario el acto resultó aún más emotivo, pues además de estar presentes su esposa y dos de sus hijos, se daba la circunstancia de que Antonio Martínez Laredo había completado su etapa escolar en el Colegio de los Maristas que se encontraba a escasos metros en esa misma calle, en pleno barrio chamarilero, enfrente de la fachada lateral de la Iglesia de San Cosme y San Damián. En una hora recogió 473 firmas.

Acompañado del futuro gerente, Santos de la Parra, Laredo aseguraba que dirigiría al Real Burgos “Con honestidad, mano firme, autoridad pero con humildad, con exigencia, con cariño, y por encima de todo, con humanidad”. Anunció que convocaría un concurso para elegir el Himno del Real Burgos. Asimismo pretendía la colaboración económica de hoteleros y empresas que recibirían un banderín del club en el que se incluiría el distintivo de simpatizante.  También afirmó que cuando fuera obligatoria la conversión del club en SAD sería interesante presentar una oferta de compra del Estadio “El Plantío”, del que también pretendía promover una necesaria reforma y ampliación hasta los 26.000 espectadores. Del mismo modo, la construcción de una Ciudad Deportiva, para disponer de un patrimonio propio, se encontraba entre sus principales proyectos.

Los integrantes de la pionera, mítica y ejemplar Peña “Pacheta”, situados en la primera fila del primer anfiteatro del Salón del Círculo Católico de Obreros, con sus banderas colgantes de la balconada, le pidieron a Laredo muy acertadamente que no cambiase los colores rojo y pardo del Real Burgos, pues aquél había sentenciado ante los medios de comunicación que: “El Real Burgos debe pasearse con una vestimenta digna, y no con retales, no lo voy a permitir”. Los animosos pacheteros, respaldados y aplaudidos por la mayoría de los asistentes, lo conmovieron de tal manera que Laredo rectificó sus declaraciones, entendiendo la identificación del Real Burgos con los colores de su ciudad y prometiendo en ese acto que no modificaría la zamarra rojipardilla, lo que efectivamente cumplió, y afortunadamente, el Real Burgos continuó luciendo con orgullo y enorme dignidad el emblema de la Cabeza de Castilla.

Al acabar el Acto en el Salón Teatro del Círculo Católico de Obreros, todos los presentes,   tras escuchar a Laredo, que con sus postulados nos había inyectado toneladas de ilusión, entonamos con una emoción desbordante el Himno a Burgos.

LA CAMPAÑA ELECTORAL SIN ELECCIONES

A pesar de concurrir con su candidatura en solitario, Antonio Martínez Laredo desplegó una desmesurada campaña electoral, codirigida con José María Quintano Vadillo, en la que utilizó autobuses publicitarios y coches con megafonía. Los citados autobuses de recogida de firmas se ubicaron en el Paseo del Espolón y Gamonal, y los domingos de partido en los exteriores de Tribuna y Lateral del Estadio “El Plantío”. Colocó 40.000 carteles por los muros y establecimientos comerciales de la ciudad y la provincia con el slogan: “Socio: con tu voto, un gran club. Aupa Real Burgos”. Repartió camisetas, y emitió cuñas radiofónicas en todas las emisoras de la ciudad.  Invirtió 1.500.000 pesetas (9.000 €).

Resaltar que la arrolladora incorporación de Laredo, con todas informaciones, declaraciones y rumorología de fichajes que le rodearon, sucedía faltando casi tres meses para la conclusión de la Liga, lo que ocasionó un profundo malestar del entrenador vigente Luis María Astorga Lete y de los jugadores que finalizaban contrato.  Luis Astorga decía ante los medios: “Es desagradable lo que está ocurriendo en la prensa deportiva madrileña cuando estamos todavía en plena competición. Por la intranquilidad en la plantilla salgo en defensa de los jugadores. Me gusta su personalidad, pero no la forma de cómo será presidente. Cuando deje de ser presidente habrá un vacío de poder y será difícil que salga el equipo. Los anuncios de que hará un gran equipo, que fichará a once desestabilizan el grupo”.

Por consiguiente, resulta de justicia reconocer la profesionalidad y entereza de Luis Astorga y sus pupilos, que  completaron la machada de acumular catorce jornadas consecutivas sin perder, salvando holgadamente la categoría en el 15º puesto.  A lo largo de cuatro etapas (dos en Segunda “A” y dos en Tercera) Luis Astorga es el técnico que más ocasiones ha entrenado a la escuadra rojipardilla.  Siempre se compenetró con la entidad y lo ha demostrado ocupando el banquillo en los peores momentos deportivos, institucionales y económicos de la misma.  Laredo quiso que Astorga se responsabilizara de las secciones inferiores, pero aceptó la oferta recibida del CD Alavés de Tercera División.

 

PRESENTACIÓN OFICIAL DE LA PLANTILLA DEL REAL BURGOS, TEMPORADA 1989/90 

Volviendo a la jornada de presentación de aquel día 18 de julio de 1989, y para ponernos en situación recordaré que aquel año cambió el rumbo político, social y económico de la historia a nivel mundial: el día 9 de noviembre caería el Muro de Berlin. En España, el 29 de octubre de 1989 se celebraron elecciones generales anticipadas en las que Felipe González por el PSOE, renovó su mayoría absoluta por tercera vez consecutiva, aunque con un margen de votos menor.

En el mes de julio de 1989 podíamos escuchar entre otros, enormes éxitos musicales como: “Like a prayer” de Madonna, “I want it all” de Queen, “She drives me crazy” de Fine Young cannibals, “Eternal flame” de Las Bangles, “My brave face” de Paul Mc Cartney, “You got it” de Roy Orbison, la versión de “Help” de Bananarama, “The look” de Rosette, “Take me to your heart” de Rick Astley, “Aquí no hay playa” de Los Refrescos, “Cadillac solitario” de Loquillo y Los Trogloditas, “Te dejé marchar” de Luz Casal, “Mil calles llevan hacia ti” de La Guardia, “Adios papá” de Los Ronaldos, “Mujer contra mujer” de Mecano y “Nada sin ti” de Eros Ramazzotti.

Las pantallas de cine estrenaron el año 1989 algunos filmes tan destacados como: “La chaqueta metálica”, “Batman”, “El club de los poetas muertos”, “Un pez llamado Wanda”, “Indiana Jones y la última cruzada”, «Regreso al futuro II”, “Cariño he encogido a los niños”, “Rain Man” y “Cinema Paradiso”.

Señalar que por la mañana se celebró la tradicional Misa de comienzo de temporada en la nave central de la Catedral, oficiada por el Consiliario del Club, Don Isidoro Díaz Murugarren.  Pedro Luis Tamayo, presentó un ramo de flores ante Santa María La Mayor, Patrona de Burgos.  Posteriormente, tuvo lugar la comida de hermandad entre directiva, cuerpo técnico y plantilla en el Restaurante Los Chapiteles”.

A las 20:30 horas dio comienzo la presentación oficial en “El Plantío”, con la interpretación del Himno a Burgos.  Después por la megafonía se nombró individualmente a cada jugador, que fue saludando según le llegaba el turno.

El Presidente, Martínez Laredo tuvo el detalle de dar la bienvenida en inglés a los entonces tres fichajes yugoslavos Juric, Karabeg y Barbaric (dos bosnios y un croata).

A continuación, Martínez Laredo pronunció un sentido discurso, del cual lo más  destacado fue lo siguiente: “Habéis venido a un club absolutamente serio, que cumplirá con todos los compromisos.  Vamos a ser unos directivos muy exigentes. Quiero que esta plantilla se convierta en el equipo a quien todos quieran batir, y de vosotros depende que seáis muy difíciles de doblegar.  Tenéis que conseguir que con vuestro juego se llene el Estadio”.

En los gráficos adjuntos aparecen detallada la plantilla, y la relación pormenorizada de las altas y las bajas.

Los que mayor expectación causaron fueron los tres extranjeros procedentes todos del FK Velez Mostar. Ivica Barbaric (nacido en Metkovic. Croacia) y Anel Karabeg (nacido en Mostar. Bosnia-Herzegovina), se incorporaron los primeros. Habían sido internacionales olímpicos por Yugoslavia e integrado el resto de selecciones inferiores, participando en cuatro ediciones de la UEFA, y ganando dos copas de Yugoslavia. Llevaban ocho años coincidiendo en el club de Mostar.

Pedrag Juric (nacido en Citluk. Bosnia-Herzegobina) fue el ultimo foráneo en fichar y se decidió influido por sus compatriotas Barbaric y Karabeg. El importe de la operación fue de 25.000.000 pesetas (150.000 €). Juric  a los 18 años debutó en el FK Velez Mostar, luego militó en el HNK Dubronik, Dinamo de Zagreb y regresó al FK Velez Mostar para coincidir con sus dos compañero de aventura burgalesa y española. Había integrado la Selección absoluta de Yugoslavia en dos partidos oficiales con Inglaterra y Turquia. Una vez incorporado al Real Burgos interesaba al  RC Celta de Primera que ofrecía 80 millones, pero Laredo, con excelente criterio no accedió.

También en diciembre la prensa deportiva nacional publicaba la suculenta oferta de un equipo de primera por Naya, ante lo que Laredo comentó: “Para Naya es poco dinero, si fuera mucho mas igual yo le hubiera facilitado el camino, pero para la categoría de Naya es muy poco”. En febrero otro periódico deportivo nacional aseguraba que Naya sería el próximo entrenador del Real Mallorca de Primera, lo cual fue desmentido por el presidente.

         

Fueron convocados a la presentación oficial cuatro jugadores burgaleses que no permanecieron en la plantilla: José Medina Urbaneja (1º por la izquierda segunda fila de la tercera página de «Don Balón») y Luis Miguel Castresana Mecerreyes (1º por la izquierda segunda fila de la segunda página de «Don Balón»), que ficharon por el CD Lugo de Segunda B antes del comienzo de temporada; José Rojo Martín “Pacheta” (3º por la izquierda última fila de la tercera página de «Don Balón»), que pasó a integrar la plantilla del por entonces equipo filial en Regional Preferente, Club Polideportivo Atlético Burgalés; y Eduardo Vélez Díaz Edu (2º por la izquierda segunda fila de la segunda página de «Don Balón»), que fue cedido al Atlético Marbella en Segunda B, en el mes de enero de 1990 por expresa solicitud del ex-técnico franjipardo, Sergio Kresic.

                           

En el acto comparece el argentino Guillermo Ortega Sánchez (2º por la izquierda última fila de la tercera página de Don Balón), que incluso acudió a la concentración en Foz (Lugo), pero que finalmente no fue fichado por un encolerizado Martínez Laredo, al arrastrar molestias de una lesión, y además descubrirse que no había jugado en la Primera División de Argentina con el Atlético San Lorenzo de Almagro. La figura era su hermano Norberto.

No aparecen en la foto de presentación ni en las fichas que ilustran este artículo Fernando Tocornal Linares y Domingo Novoa Heras, incorporados a los pocos días, ni Oliver Chinea Negrín, y Luis Miguel Berenguel González Brasi fichados en el mes de diciembre y enero respectivamente.

Ejerció como segundo entrenador, con eficacia el burgalés Salvador Aparicio “Salvi”.

No hubo acuerdo con el preparador físico Marco Pons, del Lagisa Naranco de ACB y ex del Real Oviedo, que pedía 5.000.000 pesetas al año (30.000 €), por lo que Naya asumió las funciones de preparador físico

Inicialmente Laredo contrató como Jefe de los Servicios Médicos, al Dr. José Antonio Huidobro Barriuso, acompañado del traumatólogo, Dr. Jaime Fuentes Bazán, que dieron paso mediada la temporada al Dr. Angel Peña y al Dr. Jaime Fuentes.

El Real Burgos realizó dos concentraciones en pleno mes de agosto. La primera en la localidad de Foz (Lugo), lugar ideal por el clima, los paisajes paradisiacos, sus lugareños y su tranquilidad, estando alojados en el Hotel Leyton, y entrenando en el Campo “Martínez Otero”. Y en la segunda quincena de agosto en Castelldefels (Barcelona) en el Hotel Catalonia. Por cada amistoso el Real Burgos cobraba 500.000 pesetas (3.000 €) o 1.000.000 pesetas (6.000 €) dependiendo de la capacidad económica del rival. En el gráfico inferior recojo los rivales, resultados y goleadores de una pretemporada perfecta en todos los sentidos: compañerismo, juego y tanteadores (37 goles a favor y 3 goles en contra en 9 partidos).

No se celebró el partido oficial de pesentación previsto ante el FK Velez Mostar al jugar el primer partido de Liga en casa ante el Castilla CF el día 3 de septiembre.

Para cada encuentro a disputar como locales, todos los convocados permanecían concentrados en el Hotel Aduana desde la tarde del sábado, sito en la C/ Vitoria a las afueras de la ciudad. El domingo por la maña se  celebrada una Misa en las propias instalaciones del Hotel por el Capellán del Real Burgos, Don Isidoro Díaz Murugarren.

PRESUPUESTO, CUOTAS Y PRIMAS

Laredo elaboró un presupuesto para la temporada 1989/90 de 287.214.000 millones de pesetas (1.726.190 €), de los cuales personal y jugadores suponían 194.000.000 pesetas (1.147.933 €)

Las cuotas de socios atendían a los precios siguientes.

Tribuna: 35.000 pesetas (210 €) los adultos; 26.500 (159 €) pesetas los jubilados, juveniles, e infantiles

Lateral: 17.000 pesetas (102 €) los adultos; 13.000 pesetas (78 €) los jubilados, juveniles, e infantiles

Fondos Norte y Sur: 15.000 pesetas (90 €) los adultos; 9.000 pesetas (54 €) los jubilados, y juveniles; y 2.500 pesetas (15 €) los infantiles

El carnet de socio esta temporada incluiría como novedad la foto del interesado, para lo cual debía de presentar dos copias, una que se quedaría en los archivos de la entidad y otra que se incorporaría al carnet.  Además de formalizar el abono en las oficinas del Estadio, también se habilitó una caseta para tal efecto en el Paseo del Espolón, así como las instalaciones del Bar Keops del barrio de Gamonal. El volumen de socios alcanzó los 8.500.

La prima especial pactada por subir a Primera alcanzaban la cuantía de 40 millones de pesetas (240.000 €), de la cual se descontarían las percibidas por cada punto a lo largo de la temporada.

Los jugadores solo cobrarían por cada punto logrado si el equipo se encontraba clasificado entre los ocho primeros.  Se negociaron de la manera siguiente: tanto en casa como fuera a razón de 35.000 pesetas (210 €) ocupando el 1º o 2º puesto (la victoria por tanto otorgaba 70.000 pesetas), 25.000 pesetas (150 €) ocupando el 3º o 4º puesto, 15.000 pesetas (90 €)   ocupando el  5º o 6º puesto y 10.000 pesetas (60 €) ocupando el 7º o 8º lugar. Se abonaban veinte primas por jornada a razón de 16 convocados, entrenador (doble), ayudante y compartida entre el fisioterapeuta (Muñoz) y el responsable del material (nuestro entrañable Eduardo Canas, actual Secretario de la SAD). Para los que no iban convocados se pactó que algún determinado domingo percibieran alguna prima rebajada de la que también disfrutaría el cuidador del césped Betete.

La cantidad resultante de descontar a la prima especial las primas percibidas por cada punto a lo largo de la temporada se dividiría entre veintidós, pero como el Real Burgos siempre estuvo clasificado entre los tres primeros, los jugadores en conjunto ya habían sobrepasado el tope de los 40 millones por lo que no percibieron cantidades adicionales por el ascenso.

Naya tenía un prima exclusiva y especial de cinco millones (30.000 €) que no experimentaba ningún descuento por las cantidades cobradas por cada punto.

MAS DATOS INTERESANTES DEL ENTORNO DE LA PRETEMPORADA

José Antonio Naya en virtud del sistema de juego que quería practicar en casa, decidió acortar el terreno de juego de “El Plantío” un metro por cada banda.

También fue Naya quien ordenó sustituir las viejas porterías de madera. Personalmente siempre me llamaba poderosamente la atención que compitiendo el once franjipardo en el fútbol profesional, los marcos de “El Plantío” tuvieran los largueros arqueados hacia abajo.  Estaba claro a simple vista que no reunían la altura reglamentaria, y lo extraño era que ningún árbitro lo observara y apercibiera a la RFEF. Efectivamente se pudo comprobar que por el tramo central los largueros tenían 13 centímetros menos y los postes 5 centímetros menos. Curiosamente, hasta entonces, el cuidador del campo Jesús Betete, colocaba una vez concluidos los partidos oficiales, y los entrenamientos, una barra de hierro en el centro de cada una de los portales de madera para evitar el acelerado y progresivo hundimiento de los travesaños.

Antonio Martínez Laredo concedió múltiples e innumerables declaraciones antes de acceder a la Presidencia. Como ejemplo reproduzco parte de la breve entrevista realizada por la redactora del Centro Regional de TVE María Angeles Gil. Ante la pregunta de porqué se presenta a las elecciones del Real Burgos, Martínez Laredo argumenta que: “Me presento a las elecciones por realizar un servicio a Burgos, porque si bien es cierto que ya hace muchos años que no vivo aquí, también es cierto que no se me ha olvidado que soy burgalés, que sigo añorando esta tierra, estos amigos que tengo aquí desde siempre. Por otra parte, por la popularidad, porque la popularidad nos gusta a todos, yo he dicho muchas veces, y en muchos medios de comunicación, que si no hubiese medios de comunicación no habría presidentes de fútbol. Yo creo que a todos los presidentes de futbol nos gusta salir en los medios de comunicación, que se nos conozca, porque la popularidad más rápida de adquirir es la que te da la presidencia de un club de fútbol. Y la tercera razón porque el Real Burgos no está moviéndose al nivel que a mi me gustaría en el panorama nacional.  La temporada anterior estuve a punto de presentarme, aunque no lo hice porque me desmoralizaron un grupo de personas de Burgos que decian ¿Porqué va a venir este de Madrid, si nosotros lo podemos hacer mejor y tenemos mas medios?. También parece ser que utilizaron unos adjetivos descalificativos hacia mi, y aquello me enfrió.  Me hago cargo de los avales de los directivos actuales. Quiero conseguir para la candidatura el mayor número de firmas, ya que así me sentiré más feliz y satisfecho. Voy a intentar hacer una directiva con distintos grupos de Burgos que sean representativos, no les voy a pedir que contribuyan económicamente, yo asumo toda la inversión, y todo el riesgo, lo que recuperaré cuando el Real Burgos esté económicamente fuerte, que espero que sea pronto”.

La Junta Directiva del Real Burgos CF quedó integrada por Antonio Martínez Laredo (Presidente), Luis Ruíz Sanz (Vicepresidente), Valentín González González (Secretario), José Luis Puras Ruíz (Tesorero), Ildefonso del Moral Tudanca  (Contador), José Luis Fernández (Vocal) y Germán Vázquez  Asensio (Vocal). Asistidos por Alfonso Codón Herrera (Asesor Jurídico) y el ya aludido Fernando Santos de la Parra (Gerente). Pese a lo rumoreado, José María Quintano Vadillo, siempre presente en el íntimo y estrecho vínculo de confianza de Laredo, no formó parte del cuerpo directivo.

Texto y documentación:
Jesús Ignacio Delgado Barriuso
¡¡ADELANTE MATAGIGANTES!!

 

 

 

 

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