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30º ANIVERSARIO DEL ASCENSO A PRIMERA

IMPRESIONES DE SALVADOR APARICIO «SALVI» (AYUDANTE DE JOSÉ ANTONIO NAYA)

Hoy publicamos las impresiones del que fuera mano derecha de José Antonio Naya en la magnífica temporada 1989/90 del ascenso del Real Burgos a Primera División, el burgalés Salvador Aparicio Isar, más conocido como «Salvi». Por cierto, que no hemos conseguido contactar con el carismático y temperamental técnico gallego, que actualmente acabará de cumplir 86 años, pese a intentarlo desde hace meses con insistencia por diversas vías. No nos consta documentalmente que Naya falleciera.

«Salvi» militó en Segunda División diez temporadas consecutivas en el Real Valladolid (1967/68 a 1976/77) donde había llegado la temporada anterior 1966/67 y dos en el Palencia CF (1979/80 y 1980/81), jugando como defensa lateral derecho. Ha transmitido a sus cuatro hijos todas sus virtudes deportivas. Son futbolistas: Apa (ex del Real Burgos CF), Juanma (ex del CD Juventud) y Alex (Burgos CF, Arandina CF, CD Bupolsa y CD Burgos Promesas 2000),  que defendiendo la portería de la Selección de Castilla y León conquistó la Copa de Europa de las Regiones 2008/09. En el baloncesto, Alberto jugó en el CB Tizona.

Salvador Aparicio «Salvi» también fue ayudante de José Manuel Díaz Novoa en la brillante temporada 1990/91 de debut del Real Burgos en Primera. Pese a ejecutar perfectamente las funciones de segundo entrenador y ojeador, lamentablemente el técnico asturiano prescindió de «Salvi» e incorporó a su paisano José Ramón Pérez «Monchu» como su asistente para la siguiente temporada.

Estas son las palabras de «Salvi» para la afición franjipardilla:

«Fue una gran oportunidad incorporarme como ayudante de José Antonio Naya en el Real Burgos que competía en Segunda «A», me transmitieron mucha confianza en mí, que provenía de entrenar a equipos juveniles y algún tercera División como el Racing Lermeño.
Desde que empezamos la pretemporada de la primera plantilla en Foz, los entrenamientos, que tenían lugar dos veces al día, eran variados, completos y muy intensos. José Antonio Naya desarrollaba la intensidad y concentración de principio a fin, y estaba siempre encima del jugador.  Luego proseguimos idéntico ritmo en la gira por Cataluña, llegando justo unos días antes del primer encuentro de Liga ante el Castilla CF, entrenado por Vicente del Bosque al que derrotamos con claridad. Los entrenamientos no perdieron ese dinamismo, y era tal el compromiso, que nos concentrábamos incluso en los partidos de casa en el Hotel Aduana, situado a las afueras de la ciudad.
Además de las propia de segundo entrenador, también realizaba las funciones de ojeador y me desplazaba para ver a los próximos rivales del Real Burgos, tarea que resultaba más llevadera y agradable al acompañarme mi mujer en el coche. Cuando los rivales jugaban en Madrid, los partidos solían ser por la mañana, al regreso tomábamos algo rápido en Lerma y me daba tiempo a desplegar mi labor en en el banquillo en el partido del Real Burgos en «El Plantío».
Comentar la anécdota del partido Real Burgos-Atlético Madrileño, que fue la siguiente. El colegiado expulsó a Juric en la primera parte, cuando apenas llevábamos media hora de juego, lo que suponía quedarnos sin uno de nuestros máximos goleadores. Naya me dijo: «Échese encima del árbitro cuando esté cerca de la banda, y no le de ni un respiro» . Yo pensé que no podía actuar de ese modo, y como a pesar de jugar con uno menos vencimos con claridad 4-0, cuando terminó el partido entré en el vestuario y le dije al árbitro correctamente lo injusto de la expulsión y lo que nos podía haber perjudicado.
También respecto a Naya, exponer una conducta suya por la que en su momento me sentí algo molesto. En el partido que acabamos de conmemorar el 30º Aniversario del ascenso en «San Mamés», Naya me ordenó viajar a Salamanca para realizar los informes de nuestro siguiente rival.  No entendí porque tenía que perderme el partido más importante de la temporada, ya que si puntuábamos y ascendíamos ya no importaban tanto los resultados de los partidos restantes. Así que cuando Naya me dijo que en la cena de celebración del ascenso mi esposa y yo tendríamos un lugar importante en la mesa, le dije que renunciábamos a asistir.
Por último indicar que cuando entrené a Edu en los  juveniles del Real Burgos le recomendé que mejorando su forma física podía llegar muy lejos, y siguiendo mi consejo consiguió incorporarse a la primera plantilla del Real Burgos de Segunda «B» la temporada 1986-87, en la que ascendimos a Segunda «A». Luego ya sabéis que Edu jugó en primera con el Real Burgos y marcó aquel gol en el Bernabéu, venciendo a domicilio al Real Madrid.
Concluyo diciendo que todos los integrantes del Real Burgos de aquella temporada 1989/90 eran excelentes jugadores, que transmitían un gran compañerismo y que será muy emotivo  volvernos a ver cuando podamos reunirnos todos en Burgos en las celebraciones de este Aniversario».

Muchas gracias «Salvi» por tu colaboración. ¡¡Quien sabe como habría sido el futuro del Real Burgos y el tuyo si Novoa no hubiese incorporado en tu lugar a «Monchu», que estuvo al frente de la escuadra rojipardilla, durante trece jornadas tras la tardía destitución de Theo Vonk, nuestro tercer y último año de Primera!!.

Real Burgos CF·SAD                                                                                                                                                                                                                Área de Comunicación y Eventos
¡¡AUPA REAL BURGOS!!                                                                                                                                                ¡¡ADELANTE MATAGIGANTES!!

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